Columna: Caso de Roxana terminó embarrando a los Condado

13/08/2026

 

El caso de Roxana Berenice Guzmán Ramírez, secuestrada y asesinada en el sur de Veracruz, terminó de salpicar al grupo político de los Condado, que en las elecciones municipales pasadas se mudaron del PRD a Movimiento Ciudadano, lo que viene a confirmar lo que acá se ha dicho antes: que, al menos en el sur del estado, MC está reclutando a las peores lacras que en el pasado reciente se dedicaron a pactar con grupos de la delincuencia y a ponerles todo a modo desde la alcaldía, para fortalecer a la delincuencia al tiempo que debilitaban a la policía municipal.

 

Este día, en la Ciudad de México, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, presentó a Sergio Silva Pantoja, alias “El Búho”, quien fue ubicado como coordinador operativo del grupo Sombra en el sur de Veracruz y relacionado con el secuestro y asesinato de la comunicadora Roxana Berenice Guzmán Ramírez.

 

El Búho no es como cualquiera de los Deltas del Grupo Sombra que han detenido por el caso de la comunicadora —que también andaba de mañosa y en malos pasos—; es un tipo mucho más complejo. Sergio Silva Pantoja contaba con la formación militar, policial, operativa y, sobre todo, buenos contactos políticos suficientes para colaborar en la expansión de Mafia Veracruzana en el sureste mexicano. De ninguna otra manera se puede entender el crecimiento meteórico mostrado por esta célula criminal que hasta hace unos meses solo había referencias de sus operaciones en el norte del estado y sur de Tamaulipas; dieron el gran salto, ahora se entiende, apoyados en buena medida por los ayuntamientos de MC y unos cuantos políticos pillos como los Condado.

 

Todo parece indicar que la tirada de El Búho y compañía era que la zona de Nanchital, Ixhuatlán del Sureste y Las Choapas —rica en ductos de PEMEX y paso clave de migrantes provenientes de Centroamérica— se convirtieran en una calca de Acayucan: secuestros, extorsiones, cobro de piso, quema de negocios y con cuerpos de policía débiles que les dejaran buenas rentas producto de las mochadas de la delincuencia por dejarlos operar a sus anchas.

 

Y es que resulta que Sergio Silva Pantoja, el mentado Búho, había estado en las fuerzas armadas, además, en la Policía Estatal y en la Fuerza Civil.

 

Cuando metió su baja en la FC, lo hizo para meterse de escolta y chofer de la exalcaldesa de Acayucan y de quien fuera su pareja sentimental, el también exalcalde y exdiputado, Cuitláhuac Condado Escamilla, ese mismo político local de Acayucan al que el exgobernador Cuitláhuac García Condado no le tenía ninguna simpatía, ni siquiera por ser tocayos; y cada que podía lo culpaba de la violencia en Acayucan y le reprochaba que, a pesar de que era alcalde, nunca se preocupó por fortalecer la policía municipal, y lo ponía en la misma línea que el de Soconusco en esos años, Rolando Sinforoso.

 

Y muchos de los que saben ubican a El Búho como la mente maestra detrás del autoatentado que se inventó Rosalba Rodríguez en agosto de 2024, en donde, causalmente, el coche de la Presidenta fue atacado a balazos cuando esta se encontraba en un lugar seguro, reunida con los dueños de una cafetería en el barrio Villa Alta, de Acayucan, y que solo le sirvió para lo que mejor sabe hacer: victimizarse ante el gobierno.

 

Fue en los círculos políticos de Rosalba La Paloma Rodríguez y de su pareja sentimental, el también exalcalde Cuitláhuac Condado Escamilla, donde se conocen El Búho y Raúl González Martínez, pues mientras uno era escolta y chofer, así como la mente maestra de las “travesuras”, el otro era el director de Obras Públicas; es decir, dos hombres con representaciones fuertes dentro del mismo grupo político de los Condado.

 

En 2025, Cuitláhuac Condado Escamilla contendió por MC a la alcaldía de Acayucan y perdió, pero Raúl González Martínez lo hizo por Ixhuatlán del Sureste —después de que el grupo de los Condado le consiguió la candidatura en MC— y allá sí la pegaron, y buena parte de la operatividad del grupo de Los Condado se mudó a Ixhuatlán del Sureste por sus líderes, ya que otro de los asesores estrellas del ahora alcalde desaforado, se sabe, es el mismo Cuitláhuac Condado Escamilla, cuyo nombre y el de Paloma Rodríguez, su pareja sentimental, salen a relucir en las investigaciones de la Fiscalía General del Estado, así como de la Fiscalía General de la República, en medio de las pesquisas por el caso de Roxana Guzmán y para entender la maraña de situaciones y el caos que puso al descubierto el homicidio de la comunicadora.

 

Volver a Ixhuatlán del Sureste en otro santuario para los malandros, tal como hicieron en Acayucan, implicaba darle jugada a sus políticos, como a sus malandros; es acá donde entra el Grupo Sombra y El Búho.

 

Y es que, aunque Omar García Harfuch no lo dijo, El Búho era un importante objetivo de las autoridades; es el primer nombre que aportó José del Carmen Cadena Escayola, alias Delta 7, después de su detención y cuando comenzó a escupir y a saltar nombres, fechas y lugares en concreto.

 

El gobierno le creyó todo al Delta 7 por una sola razón de peso. Cuando dijo que conocía el último destino de Roxana, las autoridades se trasladaron al predio descrito por el delincuente y ahí encontraron indicios muy claros, y, sin duda, la información que poseía era efectiva.

 

De hecho, Delta 7 describe a El Búho como “comandante Búho”; le hablaba con más respeto que a sus mismos mandos.

 

El Búho siempre fue el contacto entre los delincuentes del Grupo Sombra y el alcalde Raúl David Martínez, prófugo de la justicia, una bisagra que evitaba que el presidente municipal se ensuciara las manos, aunque sabía todo lo que andaban haciendo en esos rumbos con la condición de que no se metieran con la familia ni con los allegados, el mismo sistema que operó en Acayucan durante años:

 

“Yo político que gobierna, te dejo operar a tus anchas, haz lo que quieras con el pueblo, cobra piso, extorsiona y mata, pero conmigo no te metas”.

 

Era el Búho el que, con la aprobación del edil, le daba todo el respaldo a los malandros del Grupo Sombra para que la policía municipal les hiciera todas las cortesías a su alcance, como llevarles de comer, brindarles escolta, apoyarlos en cuestiones logísticas; incluso, mientras los malandros “cocinaban” a Roxana dentro de un tambo de 200 litros de metal, lleno de agujeros, los elementos de la Municipal de Ixhuatlán del Sureste eran quienes llevaban y traían las aguas y los alimentos para que los sicarios no tuvieran que suspender su espantosa tarea de acabar con todo rastro de la comunicadora mediante varias horas de trabajo, rociando el cadáver con combustible, picándole con varillas hasta desintegrar sus restos.

 

Incluso, una vez que concluyeron su tarea como buenos apóstoles de la muerte, los malandros comandados por Héctor Jesús Chavarría Ramírez, alias El Shelby (prófugo de la justicia), tuvieron el descaro de mandarle pedir para las caguamas y botana al alcalde de Ixhuatlán, por supuesto, por medio de su enlace, El Búho.

 

Quien quiera que en estos momentos piense que el exalcalde no tuvo nada que ver en las atrocidades que estaba cometiendo su delincuencia aliada en Ixhuatlán del Sureste y la región, es demasiado ingenuo o, de plano, miope al no percatarse que lo mismo que hizo este grupo político en Acayucan, esperaban aplicarlo en esos municipios de Nanchital, Ixhuatlán del Sureste y Moloacán, donde hay mucho gas y huachicol para robarle a la nación. ¿O creen que los Sombras llegaron del norte atraídos por la comida del sur?

 

Dentro de las primeras investigaciones, El Búho es ubicado por José del Carmen Cadena Escayola, alias Delta 7, como uno de los que promovieron el arribo de Grupo Sombra a esos confines de Veracruz. Muy posiblemente El Búho conoció a los mandos de Mafia Veracruzana cuando fue elemento de la SSP y de la Fuerza Civil, ya que también le tocó estar en el norte del estado como policía y vio una buena oportunidad de montar plaza en Ixhuatlán después de que los Condado fueron derrotados en las pasadas elecciones por Morena y se quedaron sin nada en Acayucan, solo con la regiduría séptima en la persona de Monserrat Mendoza Arvea, que al principio de la administración en Acayucan también su nombre sonó en varias publicaciones que cuestionaban su historial, aunque ella siempre lo ha negado.

 

De hecho, cuando detienen a los elementos de la Policía Municipal de Ixhuatlán del Sureste, el 26 de junio, el grupo especial de la SSP y de la Fiscalía que llegaron a sitiar el palacio y la comandancia iban por El Búho también. Él era el principal objetivo de esa fecha, ya que en las investigaciones salía que él era el que estaba fungiendo como mente criminal y bisagra entre el presidente municipal y Mafia Veracruzana o Grupo Sombra, pero al parecer alguno de sus alcoholes le avisó del movimiento y rápidamente se dio a la fuga.

 

Pero desde entonces el gobierno ya lo traía en la mira y sabían la capacidad de sus alcances.

 

Originario del norte del país, el Búho fue capturado desde finales del mes pasado por delitos contra la salud y por violación a la Ley Federal de Armas de Fuego, por la Fiscalía General del Estado de Veracruz, en coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública y gente de Omar García Harfuch, en la ciudad vecina de Minatitlán.

 

La que en estos momentos debe estar jalándose los pelos y pensando en pedir o no abogado, sin duda, es la exalcaldesa de Acayucan, Rosalba Rodríguez, La Paloma, consejera de su vecina de Sayula, también mafiosa, la exalcaldesa Lorena Sánchez Vargas.

 

Pues, ¿quién no recuerda cómo Paloma se hizo la víctima con Ciro Gómez Leyva de que la delincuencia se quería meter en Acayucan, y los traía encima, y que la querían tumbar a toda costa?

 

Cada vez queda más claro que gobernaron de la mano con los criminales, y que su grupo político ahora exporta malandros a otros municipios, pues tampoco podemos dejar de mencionar acá el caso de la secuestradora que atoró la UECS en enero de 2024, Verónica Vidal Morales, su exdirectora de Desarrollo Urbano y amiga, quien terminó siendo detenida e internada en el penal de Acayucan, al confirmarse que era cabecilla de una bien organizada banda de secuestradores que operaban en Acayucan.

 

En esas fechas, como siempre, Rosalba Rodríguez, La Paloma, salió a victimizarse y a decir que ella tenía la conciencia tranquila, y a decir que todo era producto de la violencia de género, y, claro, sin mencionarnos, a decir que este reportero traía una campaña contra ella.

 

“Soy producto de violencia de género porque mediáticamente me acusan sin sustento y sin darme la oportunidad de aclarar el tema (...) A mis hijos y a mí me están causando daño psicológico y moral, eso no es justo. Me están acusando de tener ligas con la delincuencia organizada y sin mostrar pruebas”.

 

Y remachó: “No se vale”.

 

¿Será que esta vez La Paloma y Cuitláhuac Condado salgan a decir lo mismo, y más que ahora son de Movimiento Ciudadano?

 

Via Ignacio Carvajal


Opinión
" Opinión / Ivan"

Denuncian ola de robos en la unidad habitacional Ruiz Cortines; vecinos captan a presunto ladrón

29/04/2026   Habitantes de la unidad habitacional Ruiz Cortines (IPE)…

-Leer mas
" Opinión / Luis"

Hora cero La promoción de los pueblos mágicos

07/04/2022 Luis Alberto Romero  Luego de la salida de Xóchitl…

-Leer mas
" Opinión / Rodrigo"

Pájaros en el Alambre Llenando el buche de piedritas

24/12/2021 Por Rodrigo Barranco Déctor Medellín de Bravo, Ver. La…

-Leer mas
" Opinión / Ignacio"

PLUMA NEGRA Ignacio Alvarez

30/08/2021 La estatura de Javier Herrera   Corrupción en Junta…

-Leer mas