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Denuncian presunto mal servicio en clínica que autoridad había cerrado en 2024 y 2025

23/07/2026

 

*Familiares de la joven postearon la historia de lo sucedido y dejaver ver que fue una reapertura bajo sospecha

 

Rodrigo Barranco Déctor

 

Veracruz, Ver. La Operadora de Servicios de Salud Santa Lucía S.A. de C.V., conocida entre pacientes como la “Clínica de la Muerte” o “Santa Lucha”, vuelve a estar bajo señalamientos por presunta mala práctica en el puerto de Veracruz.

El caso más reciente ocurrió el viernes 3 de julio, cuando la paciente renal Lashmi Morales Lara sufrió un episodio crítico durante su sesión de hemodiálisis de las seis de la mañana, según lo denunciado por sus familiares y que fue posteado en la misma cuenta de la chica.

Según el testimonio de su madre, la afectada llegó por su propio pie, sin síntomas previos. A treinta minutos de concluir la terapia presentó una hipotensión súbita, fue desconectada y estabilizada.

El personal decidió reconectarla. En ese momento gritó, perdió la visión, el habla y la movilidad. En la sala estaban la licenciada Nayeli “N”, quien realizó la conexión; la técnica en enfermería Yessica “N”, quien cubría a la jefa Saraí “N”; y el nefrólogo Enrique Javier de Jesús “N”.

La familia acusa que no se tomó en cuenta el tipo de acceso vascular de la paciente, que no se usaron agujas adecuadas ni flujo bajo, y que la punción fue realizada por personal sin experiencia en fistulas.

Un día antes, la madre había suplicado al nefrólogo cambiar de enfermera debido a un procedimiento previo que dejó a su hija con dolor severo y sin poder extender el brazo. El cambio no ocurrió.

La joven fue entregada en camilla, pálida, con espuma en la boca, y trasladada a urgencias del IMSS. La doctora de turno en el Seguro Social controló la presión y dio indicaciones para continuar su esquema de insulina en casa.

La denuncia se suma a un historial documentado de irregularidades en Santa Lucía. En búsquedas de archivo aparecen antecedentes claros: la clínica fue clausurada por autoridades de salud en 2024 y nuevamente en 2025, tras brotes infecciosos que afectaron a decenas de pacientes.

En septiembre de 2024 se suspendieron actividades por un brote que dejó más de cuarenta hospitalizados. En 2025, pacientes subrogados del IMSS se negaron a regresar por temor a nuevas infecciones.

Algunos reportaron daños severos, incluyendo afectaciones en columna vertebral y muertes atribuidas a infecciones por catéter. Las denuncias coinciden en señalar falta de higiene, infraestructura deficiente, materiales insuficientes, sesiones incompletas y agua suministrada por pipa.

El 8 de julio se interpuso una queja ante la Comisión de Arbitraje Médico del Estado de Veracruz. Hasta ahora, según la denunciante, nadie se ha acercado a responder por los hechos.

La madre de Lashmi cuestiona cómo Cofepris permitió la reapertura de una clínica con antecedentes de clausuras, brotes infecciosos y múltiples denuncias.

También responsabiliza a la unidad por las secuelas que su hija podría enfrentar, incluyendo la posibilidad de perder la oportunidad de un trasplante. Desde su llegada, afirma, le echaron a perder tres catéteres y una fistula, además de recibir mala atención por parte de algunos enfermeros, incluso de la jefa de enfermería.